El problema de tener que decidir dónde escribir
Hay un momento en el que estás en plena sesión de trabajo, con ideas encadenándose unas con otras, y la herramienta que usas se convierte en el obstáculo. Tienes que decidir: ¿esto es una tarea? ¿en qué proyecto va? ¿lo guardo como nota o como recordatorio? Ese momento de fricción, por pequeño que parezca, es suficiente para que el hilo de pensamiento se pierda.
Los outliners clásicos —Workflowy, Notion— existen precisamente para dar estructura a ese caos. Pero te piden a ti que la construyas: tú decides la jerarquía, tú anidas, tú mueves. Fromly parte de una premisa distinta: escribe primero, en el chat, con lenguaje natural. Organiza después — y en la mayoría de los casos, organiza por ti.
No decides la estructura antes de escribir. Escribes en el chat de Fromly y Fromly detecta si es una tarea, una nota, un evento o un recurso, y lo clasifica en el contexto correcto — sin que tengas que abrir un modal, elegir un tipo o rellenar un campo.
Cómo Fromly organiza lo que escribes
Cada nota, tarea o idea que escribes pertenece a un contexto: un Área o un Proyecto de los que tienes en tu columna izquierda. Fromly reconoce de qué estás hablando por el lenguaje que usas y lo agrupa ahí automáticamente. Si mencionas un proyecto que ya existe, lo vincula. Si escribes una fecha, la agenda. Si es una idea suelta sin fecha ni acción concreta, la deja accesible como nota, sin forzarla a encajar en ningún sitio.
Esto es distinto a organizar carpetas o etiquetas a mano. No clasificas nada tú: escribes con naturalidad y Fromly hace el trabajo de encontrarle un sitio a cada cosa.

Notas, tareas, proyectos y recursos, cada uno clasificado en su contexto automáticamente.
Cuando quieres estructura manual: el modo documento
Hay momentos en los que el chat no es lo que necesitas — quieres escribir algo largo, con títulos, listas anidadas, y moverte por una jerarquía tú mismo. Para eso, dentro de cada contexto puedes crear documentos: un editor de texto enriquecido donde anidas, mueves y reorganizas exactamente como en un outliner clásico.
- Enter crea un bloque hermano en el mismo nivel.
- Tab lo convierte en hijo del anterior, anidando sin interrumpir el flujo.
- Shift+Tab lo sube un nivel.
Si alguna vez has usado Workflowy o Notion, ya conoces estos atajos. La diferencia es que en Fromly el outliner es una herramienta más dentro de tu contexto, no la puerta de entrada obligatoria: la usas cuando quieres estructura explícita, y dejas que el chat organice el resto.

Dentro de un documento: mover, duplicar, cambiar tipo o convertir en recurso sin abandonar el flujo.
Reorganizar sin fricción
Mover bloques dentro de un documento no es solo arrastrar. Puedes hacerlo con el teclado, línea a línea, sin soltar las manos del teclado. O puedes arrastrar con el ratón cuando tienes una reorganización más grande en mente. Ambas formas funcionan igual de bien, y ni las subtareas ni las fechas se pierden al mover algo de sitio.
Un ejemplo concreto
Imagina que estás planificando un lanzamiento y tienes una lista de tareas mezcladas escritas en un documento. Te das cuenta de que tres de ellas forman un bloque de "comunicación" y otras cuatro son de "técnico". Seleccionas, mueves, añades un título para cada grupo. En treinta segundos tienes estructura donde antes había caos — sin menús, sin formularios, sin perder el foco. Y si en vez de reorganizar un documento entero solo quieres capturar y clasificar rápido, vuelves al chat y dejas que Fromly lo resuelva por ti.
Elementos: ver solo lo que importa ahora
Cuando tienes muchos contextos y muchos documentos, necesitas encontrar las cosas sin rebuscar. La pestaña Elementos es el buscador de todo lo que tienes guardado — tareas, notas, documentos, archivos — filtrable por contexto, estado o fecha, sin que tengas que aplanar nada. Ves las tareas dentro de sus proyectos, no en una lista desconectada.
Esto es lo que diferencia el enfoque de Fromly: los filtros no destruyen el contexto, lo revelan. Sigues viendo dónde vive cada cosa mientras filtras por tipo, estado o fecha.
Conclusión
Una buena herramienta no te hace trabajar más rápido porque tenga más funciones. Te hace trabajar más rápido porque deja de pedirte que decidas antes de escribir. Fromly está construido con esa filosofía: escribes en el chat y se organiza solo en su contexto. Y cuando de verdad quieres construir estructura a mano —anidar, mover, reorganizar como en un outliner clásico— esa herramienta sigue ahí, dentro de cada documento, esperando a que la uses cuando la necesites, no antes.